Quien soy

Cómo empezó la locura…

Cupcks

Hace 6 meses más o menos, en un momento de bajón, decidí que era el momento de empezar a hacer algo que me gustase, tener un hobby para poder estar en casa tranquilamente con algo más productivo que ver el facebook, jugar al ordenador o ver millones de películas.

Pasé por una librería, y ahí vi el libro que desencadenó mi locura…  Objetivo: Cupcake Perfecto, y gracias a Alma Obregón, empecé a pensar que qué mejor forma de animarme que poniendo un poco de azúcar en mi vida.
El azúcar, consumido moderadamente, tiene grandes beneficios:
  • -Es el alimento de las neuronas, por lo cual es básico para nutrir el sistema nervioso.
  • -Se ha demostrado que tras el consumo de azúcares el organismo libera endorfinas, sustancias que se relacionan con unos mayores niveles de relajación y bienestar físico y mental.
  • -Numerosas evidencias científicas sugieren que su consumo puede tener un efecto positivo en los procesos de memorización (almacenamiento y recuperación de la información) y aprendizaje.
Y sobre todo… está buenísimo, así que pensé, esto si que es un hobby útil.
En cuanto abrí el libro, me sorprendió la buena pinta que tenían todos los cupcakes, no había ni uno que no me apeteciese probar, que peligro.
Decidí que empezaría por algo sencillito, unos cupcakes de fresa.
En el libro te vienen las cosas que necesitas para empezar a hacer los cupcake, y fue cuando descubrí que lo más difícil  no era hacer un cupcake bueno y bonito, lo más difícil era empezar a hacer cupcakes y no arruinarte…
Mi abuela siempre me dice que soy una buena segoviana (es decir, que miro todo 100 veces antes de comprar algo y que sea lo más económico posible), y ya que yo me he liado a buscar como una loca, me apetece compartirlo con vosotr@s por que todos tenemos derecho a poder hacer cupcakes y nuestra vida más dulce sin arruinarnos.